Oslo, la capital de Noruega, no es una ciudad que sorprenda por su belleza, ni por tener ningún monumento reconocible y reseñable. Pero, Oslo es una ciudad muy agradable, que puede recorrerse casi por completo a pie, con muy poco tráfico y que cuenta con un buen número de interesantes museos. Os contamos en esta entrada qué ver en Oslo y un recorrido a pie por el centro que puede hacerse en 1 o 2 días.

Comenzamos nuestra ruta por Bygdoy, la única zona de Oslo que se encuentra un poco alejada del centro. Hasta allí llegamos en pocos minutos en el autobús 30, ya que en invierno no funcionan los ferrys hasta la península. Nuestro día empieza visitando el interesantísimo museo de los barcos vikingos.

Qué ver en Oslo

› Museo de los barcos Vikingos

Este museo alberga en su interior los restos de tres barcos vikingos de más de 1000 años de antigüedad. Estos barcos fueron encontrados en excavaciones realizadas en montículos de tierra que en realidad albergaban tumbas de algún personaje vikingo importante.

Dos de los barcos se encuentran en perfecto estado, mientras que el tercero está más incompleto. Además, hay otras interesantes piezas encontradas en las tumbas, como trineos de madera.

Ver los barcos vikingos de cerca es algo que no hay que perderse si se visita Oslo.

Después de pasar unos 45 minutos recorriendo las cuatro salas del museo, nos dirigimos hacia el siguiente punto de nuestro recorrido: el museo folklórico Noruego, que se encuentra a 5 minutos andando.

Oslo, Noruega

Barcos vikingo

Oslo, Noruega

Barco vikingo

› Museo folklórico noruego o del pueblo noruego

En este museo al aire libre pueden verse 155 construcciones traídas de distintas partes de Noruega, algunas con siglos de antigüedad. Así, la pieza más interesante del museo es la iglesia de Gol, construída en madera en el siglo XII-XIII y que se encuentra situada en lo alto de una pequeña colina.

El recorrido por los edificios más interesantes nos lleva alrededor de una hora y media, aunque es el intenso frío que hace en Oslo en noviembre, de 8 grados bajo cero, el que nos anima a abandonar el museo antes de quedarnos congelados.

Después de tomar un café caliente en la agradable cafetería del museo, volvemos a las frías temperaturas de Oslo. Nos gustaría poder visitar también el museo Fram, que expone el barco más resistente del mundo y que fue usado para las expediciones polares de principios del siglo XX. Pero no disponemos de mucho tiempo en Oslo y nos dirigimos al parque de las esculturas de Vigeland, una de las principales atracciones turísticas que ver en Oslo. Para llegar hasta allí tomamos el autobús 30 y el 20 y en menos de 15 minutos entramos en el parque.

Oslo, Noruega

Museo folklórico Noruego

Oslo, Noruega

Museo de los pueblos noruegos

› Parque de las esculturas de Vigeland

Nada más cruzar la verja del parque vemos en la lejanía una de las obras más representativas del parque: el monolito. Pero antes de llegar hasta allí paseamos por la avenida bordeada de algunas de las esculturas del artista noruego Gustav Vigeland, que empezó a crear este parque en el año 1907. Las estatuas de bronce que vemos aquí están llenas de movimiento y trasmiten muchos sentimientos, incluso enfado, como es el caso de una de las estatuas más conocidas del parque, “el niño enfadado”.

Caminamos hacia el monolito, formado por 121 figuras de granito enlazadas. Alrededor del monolito y en sentido de las agujas del reloj puede verse la evolución humana desde el nacimiento hasta la senectud. Un conjunto de esculturas que parecen llenas de vida.

A pesar del frío, disfrutamos mucho la visita de este parque tan original. Decidimos no tomar más autobuses y nos dirigimos hacia el centro de Oslo andando por tranquilas calles residenciales.

Oslo, Noruega

Parque de Vigeland

Oslo, Noruega

Niño enfadado

Oslo, Noruega

Parque de las esculturas

Oslo, Noruega

Monolito en el parque Vigeland

› Karl Johans Gate y el centro peatonal de Oslo

Después de unos 30 minutos de paseo nos topamos con el Palacio Nacional de Noruega, donde vive la familia real de este país. Vemos la fachada desde fuera y continuamos bajando hasta Karl Johans Gate, la calle peatonal más conocida de Oslo.

Desde mediados de noviembre hasta el 30 de diciembre se celebra aquí el mercado navideño, y nos sorprende que uno de los puestos con más éxito y que tiene una larga fila es un puesto de “spanish tradicional churros”.

Paseamos entre los puestos navideños de comida y regalos y caminamos hacia la calle peatonal muy animada y repleta de tiendas. Al principio de la calle se encuentra el edificio del parlamento y un poco más allá la catedral de Oslo, consagrada en 1697.

Oslo, Noruega

Catedral de Oslo

› Estación central de Oslo

Seguimos caminando y llegamos a la estación central de Oslo, donde vemos la “famosa escultura” de un enorme tigre hecha de bronce de más de 4 metros de largo. Fue una petición de los habitantes de Oslo para conmemorar sus 1000 años de historia.

Oslo, Noruega

Tigre en la estación central de Oslo

› Opera de Oslo

A la derecha de la estación, nos encontramos el edificio de la Opera. Situada al lado del mar, nos recuerda un poco a la Opera de Sidney, aunque salvando las distancias. El edificio tiene unas pronunciadas cuestas para subir a la parte superior que en esta época del año están heladas por completo. Resulta un poco complicado subir y bajar, y más de uno acaba con sus huesos en el suelo a pesar de las barandillas hábilmente situadas a los lados de las rampas.

Oslo, Noruega

Opera de Oslo

› Fortaleza de Akershus y Ayuntamiento de Oslo

Sanos y salvos y sin ningún tropiezo, abandonamos la Opera de Oslo. Nos dirigimos calle arriba hacia la fortaleza de Akershus. Este complejo de más de 700 años de antigüedad, se yergue frente al fiordo de Oslo. En su interior hay varios museos y jardines, y resulta muy agradable para pasear.

Bajamos hacia el puerto de la ciudad y frente a él nos encontramos con un edificio alto de ladrillo rojizo. Es la sede del Ayuntamiento de Oslo desde 1950. En nuestra opinión es una construcción monstruosa con una estética que parece sacada de una película sobre la guerra fría. Aquí se entrega todos los años el premio Nobel de la Paz.

Oslo, Noruega

Fortaleza Akershus

Oslo, Noruega

Puerto de Oslo

› Aker bridge

Dejamos atrás tan sorprendente lugar y nos encaminamos hacia Aker bridge. Es un barrio lleno de tiendas y apartamentos que hasta 1982 fue una zona de astilleros. Debe de ser un lugar muy animado en los días soleados de verano. Hoy hace demasiado frío para que haya gente paseando o tomando algo en sus innumerables terrazas.

En esta zona acabamos nuestro paseo por Oslo que ha resultado mucho más interesante de lo que esperábamos.

Oslo, Noruega

Ayuntamiento desde Aker Bridge

Cómo moverse en Oslo

Lo mejor para ver Oslo es hacer casi todo el recorrido a pie. Excepto para llegar a los museos de la zona de Bigdoy, no es necesario tomar ningún autobús.No obstante si queréis montar en autobús os recomendamos dos aplicaciones para móviles imprescindibles:

  • RuterBillett. Con esta aplicación se pueden comprar los billetes antes de montar en el autobús. Es lo más cómodo, ya que en el autobús no se puede pagar en efectivo. Es una APP muy sencilla. Solo os tenéis que dar de alta y meter vuestro número de tarjeta para realizar los pagos.
  • RuterRiser.  Esta APP os servirá para ver los horarios de todas las líneas de autobús y tren de Oslo. Muy práctica para saber como llegar a cualquier lugar de la ciudad.

Dónde dormir en Oslo

Cualquier hotel situado en el centro de Oslo os permitirá ir caminando a todas partes.

Nosotros nos alojamos en el hotel Verdandi, muy bien situado, justo al lado del edificio del ayuntamiento. A cinco minutos andando de la estación de tren National Theatre, desde donde se puede tomar el tren hacia el aeropuerto.Las habitaciones económicas son muy pequeñas, pero suficientes para dormir en Oslo una o dos noches. Incluye un desayuno muy completo y tiene una relación calidad precio muy buena.

La tarjeta Oslo Pass

Con la tarjeta Oslo Pass se puede acceder a las principales atracciones turísticas de la ciudad de Oslo. Merece la pena comprarla siempre y cuando vayas a entrar en al menos 3 museos de Oslo. Lo mejor es que compares el precio de los lugares que quieres visitar y veas si te merece la pena.

Hay tarjetas validas para un solo día o de varios días.