Cuando pensamos en viajar en otoño, casi siempre nos viene a la mente lo mismo: bosques de colores, hojas caídas, pueblos de montaña y temperaturas frescas.
Pero España tiene una particularidad que hace que el otoño no sea igual en todas partes. Mientras en algunos lugares empieza a notarse el cambio de estación, en otros todavía podemos pensar en el mar, en comer en una terraza o en hacer una excursión sin llevar medio armario encima.
Por eso, para este artículo hemos seleccionado 5 zonas de España que quizá no sean las primeras que se te ocurran cuando piensas en otoño, pero que tienen algún motivo concreto para visitarlas en esta época.
1. Islas Canarias en otoño, para seguir disfrutando del verano
Hay quien está deseando que llegue el otoño para quedarse en casa y hay quien, en cuanto empieza a refrescar, ya está mirando vuelos. Si eres de los segundos, Canarias es una opción perfecta.
En noviembre, mientras en la península empezamos a sacar los abrigos, en Canarias todavía se puede ir a la playa (aunque, reconozco que yo soy muy friolera y me conformo con sentarme en la arena al sol).
Más allá del clima, lo mejor de hacer una ruta en coche por alguna de las islas del archipiélago canario en esta época es que te ahorras las aglomeraciones del verano y encuentras mejores ofertas de hoteles.
Si lo que quieres este otoño es seguir sintiendo que estás de vacaciones, Canarias es una apuesta segura.

2. Baleares, mucho más tranquilas después del verano
¿Tiene sentido ir a Ibiza o Mallorca en noviembre? Nosotros creemos que sí.
Estuvimos allí en esa época y tuvimos muy buen tiempo. No como para pasar el día en bañador, claro, pero sí para disfrutar de la isla sin echar de menos el verano.
Las islas Baleares se disfrutan de otra manera cuando acaba la temporada alta. Las playas están más tranquilas, las carreteras tienen mucho menos tráfico y podemos recorrer la isla, visitar sus pueblos o sentarnos a comer sin tener que hacerlo todo pensando en evitar las horas de mayor afluencia.
No hace falta que el objetivo sea bañarse. En otoño, una isla mediterránea puede ser simplemente un buen lugar para conducir, caminar, ver un atardecer y comer bien.

Valldemossa (Mallorca)
3. Andalucía, cuando el calor deja de ser un problema
Hay ciudades españolas que estamos deseando visitar y sin embargo cuesta pensar en disfrutar de ellas en determinados meses.
Sevilla, Córdoba o Granada son espectaculares, pero recorrerlas a 40 grados no es precisamente la mejor manera de hacerlo. En otoño, en cambio, podemos dedicar horas a caminar por sus calles, entrar en monumentos, sentarnos en una terraza o simplemente recorrer un barrio sin estar pendientes de encontrar una sombra cada pocos minutos.
El otoño no cambia lo que podemos visitar en Andalucía, pero sí cambia bastante la forma de hacerlo.

Mezquita catedral de Cordoba
4.- Extremadura en otoño, una buena época para recorrerla
Si hacemos una lista de destinos españoles para viajar en otoño, probablemente Extremadura no aparezca entre los primeros.
Cáceres, Zafra, Mérida o Trujillo tienen mucha historia y un patrimonio impresionante. El problema es que en verano el calor es abrasador. Nosotros estuvimos en Mérida en junio y a mediodía era imposible recorrer el centro histórico o ir de un monumento a otro bajo el sol.
Por eso, el otoño nos parece una época perfecta para recorrer Extremadura. Podemos hacer una ruta en coche visitando ciudades, pueblos y lugares históricos, comer bien por el camino y aprovechar unas temperaturas mucho más agradables para estar fuera.

Mérida
5. Galicia en otoño, incluso con lluvia
Hay un motivo por el que mucha gente descarta Galicia para un viaje en otoño: puede llover. Es cierto, no lo vamos a negar, pero tampoco nos parece un argumento definitivo para no ir.
Además, Galicia tiene algo que no todos los destinos pueden decir: buena parte de sus atractivos no dependen de que tengamos un día soleado. Podemos recorrer sus ciudades y pueblos, visitar monumentos o simplemente sentarnos delante de un plato de marisco aunque fuera llueva.
Si buscas un destino en el que el sol esté asegurado, Galicia probablemente no sea la mejor opción. Pero si aceptas que te puede tocar algún día gris, el otoño puede ser una buena época para conocerla.

Playa de las Catedrales en otoño (Galicia)
¿Y si este otoño no buscamos el otoño?
Cuando llega el otoño no tenemos por qué buscar bosques de colores ni esperar a que llegue el frío para viajar.
Podemos hacer justo lo contrario: buscar un lugar donde todavía podamos disfrutar del mar, aprovechar unas temperaturas agradables para recorrer una ciudad o conocer un destino que en verano descartamos precisamente por el calor.
Al final, España tiene muchos lugares que merece la pena conocer cuando termina el verano.





















