La laguna de Guatavita, a unos 75 km de Bogotá, es una de las más conocidas de Colombia y el origen de la leyenda de El Dorado. Fue una laguna sagrada vinculada a la cultura indígena muisca. Durante nuestro viaje de 43 días por Colombia en coche, dedicamos una mañana a visitarla. En esta guía te contamos qué ver en la laguna de Guatavita, cómo organizar la visita desde Bogotá, cuánto tiempo necesitas y consejos prácticos para recorrerla por tu cuenta.
¿Merece la pena visitar la laguna de Guatavita?
La visita a la laguna de Guatavita es sencilla y está muy bien organizada. Se recorre siempre con guía, a través de un sendero empedrado que va subiendo poco a poco hasta varios miradores desde los que se observa la laguna desde distintos ángulos. Pero más allá de las vistas y miradores, la visita a la laguna de Guatavita merece la pena por su valor cultural y simbólico. Es un recorrido diseñado para comprender la profunda relación de la cultura muisca con el agua, los rituales asociados a la leyenda de El Dorado y el significado espiritual que este enclave tuvo durante siglos.
- Duración de la visita: 2,5 horas
- Nuestra valoración: ★★★★☆
- Dificultad: fácil, con una subida final de 150 escalones
La leyenda de El Dorado y la laguna de Guatavita
La laguna de Guatavita es el origen de una de las leyendas más fascinantes de América: El Dorado.
En esta laguna, los indígenas muiscas realizaban un ritual profundamente espiritual. Para la preparación del futuro cacique (el Psihipkwá), este permanecía durante nueve meses encerrado en una cueva (llamada “cuca” o casa ceremonial), sin ver el sol, sometido a pruebas físicas y mentales. El día de la ceremonia, su cuerpo se ungía con miel, resina de frailejón y polvo de oro hasta quedar completamente cubierto. Al amanecer, el cacique subía a una balsa de madera y se adentraba en la laguna. Allí se sumergía mientras el pueblo ofrecía oro a la Madre Guatavita, el vientre del agua, donde se unen lo femenino y lo masculino, lo tangible y lo espiritual.
Los españoles, obsesionados por esta historia y su oro, intentaron durante años encontrar el supuesto tesoro del fondo de la laguna. Para ello llegaron a esclavizar a más de 300 indígenas para intentar vaciar la laguna con cubos durante meses. Más tarde, con herramientas, abrieron una enorme zanja en forma de V y lograron bajar el nivel del agua unos 50 metros, sacando a la superficie cientos de objetos de oro.
Aunque nunca se ha encontrado tal ciudad, la laguna sigue siendo un lugar de gran valor cultural y belleza natural. Por cierto, la famosa “balsa de oro” del cacique nunca existió: era de madera, cubierta con resina y polvo de oro.

A la izquierda de la laguna, la hendidura en V para drenar agua
Cómo es el recorrido y qué ver en la laguna de Guatavita
Antes de contarte nuestra experiencia al visitar la laguna de Guatavita, es importante saber que la puerta de entrada (donde está el aparcamiento) y la de salida no están juntas. El recorrido a pie de la visita es lineal, es decir, entras por una puerta y sales por otra, ambas separadas por un camino de 3 km.

Mapa de la ruta por la laguna de Guatavita
1.- Inicio del recorrido
Una vez dejamos el coche en el parqueadero, caminamos unos metros hasta la entrada del parque. Allí pagamos el ticket de entrada que incluye el guía (la visita no se puede hacer por libre). Luego toca esperar al grupo y al guía. Nosotros no tardamos más de cinco minutos en comenzar el paseo con el guía muisca.
Desde aquí arranca un sendero bien señalizado y completamente empedrado. El guía va haciendo varias paradas explicando la cosmovisión muisca, la historia de la laguna y las plantas que crecen en la zona, lo que hace que la visita resulte interesante y muy completa, más allá del propio paisaje.
2.- Subida a los miradores de la laguna de Guatavita
Llega un punto en el que el sendero se convierte en escalones (150 hasta el mirador principal) que ascienden hasta el borde de la laguna. Una vez allí, el guía regresa y la visita continúa por libre. Nosotros nos quedamos un rato por los miradores disfrutando de las vistas de la laguna rodeada de colinas llenas de vegetación.
La laguna de Guatavita tiene un diámetro aproximado de 400 × 300 metros y una profundidad media de entre 25 y 30 metros. El color del agua, que varía entre tonos verdes y azul oscuro debido a las algas, cambia según la luz del día y la época del año.
3.- El regreso
Tras parar en todos los miradores alrededor de la laguna, vamos hasta la puerta de salida. Desde allí toca regresar hasta la puerta donde hemos comenzado la visita y donde tenemos aparcado el coche. Para ello existen tres opciones:
- Si has ido en coche con conductor, te estará esperando en este punto.
- Se puede volver caminando por una pista de tierra (unos 3 km), aunque el camino no tiene ningún interés.
- La mejor opción (por la que optamos nosotros) es tomar una buseta que une ambas puertas. Es de pago (barato), y sin duda merece la pena.

Vista de la laguna de Guatavita desde el mirador
Cómo llegar a la laguna de Guatavita desde Bogotá (coche, bus o excursión)
La laguna de Guatavita está unos 75 km al norte de Bogotá, en el departamento de Cundinamarca. Aunque se llama laguna de Guatavita, no está exactamente en ese pueblo, sino que está a medio camino de los pueblos de Sesquilé y Guatavita. De hecho, pertenece al municipio de Sesquilé.
1.- Llegar en coche (1,5-2 horas)
Nosotros, para llegar en coche desde Bogotá, tomamos la carretera 55 o Autopista Norte, una autovía en muy buen estado. Hay que seguir las indicaciones hacia Sesquilé y luego una indicación hacia el pueblo de Guatavita (el desvío a la laguna está antes de entrar en el pueblo).
Los últimos 2–3 km son pista de tierra; si ha llovido, puede haber barro, pero es accesible con coche normal (no se necesita un 4X4). Nosotros tardamos unas 2 horas en ir del aeropuerto de Bogotá hasta la laguna.
Hay un parquedero, de pago (barato), en la misma entrada de la laguna. Sin embargo, los fines de semana puede estar lleno. Nosotros fuimos un domingo de noviembre, y estaba casi completo. Por eso es recomendable llegar temprano para asegurarse una plaza de aparcamiento cerca de la laguna si viajas en temporada alta o fin de semana.
2.- Llegar en autobús a la laguna Guatavita desde Bogotá (2,5-3 horas)
Aunque nosotros no llegamos a Guatavita en transporte público, es factible hacerlo si dispones de tiempo. En la Terminal de Transportes de Bogotá (Portal del Norte) se toma un bus con destino a Guatavita (autobuses de Flota Aguila). Una vez en el pueblo de Guatavita, hay buses y taxis para llegar hasta la entrada de la laguna.
Otra opción es ir hasta Sesquilé y de ahí tomar una buseta hasta la laguna, pero al parecer las busetas sólo salen los fines de semana o en temporada alta (no os lo podemos confirmar)
3.- Excursión de un día a Guatavita
Desde Bogotá salen tours de un día completo que combinan la visita guiada a Guatavita con la excursión a la Catedral de Sal de Zipaquirá. Una forma de no preocuparse por el transporte.

Laguna Guatavita
Nuestros consejos personales para visitar Guatavita
- Lleva ropa de abrigo, cortavientos y paraguas, aunque haga sol en Bogotá. La laguna está a más de 3100 msnm.
- Si vas en coche, madruga para tener sitio en el parqueadero.
- Aunque la entrada se puede pagar con tarjeta, lleva efectivo por si la cobertura fallase.
- Lleva una botella reutilizable de agua. No permiten botellas de plástico de usar y tirar.
- Comida: en la puerta de salida (en la parada de la buseta) y en la entrada a Guatavita hay puestos para comer algo.
- Si no quieres caminar los 3 km de vuelta al parking, lleva efectivo para la buseta.
- Servicios: solo hay baños en la puerta de entrada del parque.

Vista panorámica de la laguna de Guatavita
Dónde dormir cerca de la laguna de Guatavita
Si quieres pasar la noche cerca de la laguna de Guatavita, el pueblo del mismo nombre es una buena opción. Hay bastantes alojamientos en los alrededores. Si viajas en coche, como nosotros, puedes optar por alguno de los numerosos glamping que hay por la zona. Las 3 opciones que te dejamos a continuación tienen magníficas críticas, bonitas vistas y son alojamientos muy originales.
Preguntas frecuentes sobre la laguna de Guatavita y datos prácticos
➤ Horario de la laguna de Guatavita
Abren de martes a domingo: 9:00 a.m. – 4:00 p.m.
Cerrado los lunes (excepto si es festivo, en cuyo caso abre y cierra el martes).
➤ ¿Cuánto se tarda en hacer la visita?
La visita a la laguna de Guatavita dura unas 2,5 horas en total, contando el paseo y la vuelta hasta el aparcamiento en buseta.
➤ ¿Se puede visitar gratis la laguna de Guatavita?
No, la visita es de pago con precios distintos para nacionales y extranjeros. Se puede pagar en metálico o con tarjeta.
➤ ¿Se puede visitar por libre?
No, el guía es obligatorio y está incluido en el precio de la entrada al parque. Al comprar el ticket, te asignan una hora y un guía. Nosotros, que fuimos un domingo, no esperamos más de cinco minutos para salir.
➤ ¿Dónde aparcar en la laguna de Guatavita?
Justo a la entrada de la laguna hay un parqueadero amplio, sin asfaltar y de pago (barato y solo en efectivo).
➤ ¿Se puede entrar con comida y bebida?
No se puede ingresar con comida, ni con botellas de plástico, pero sí con agua en botellas reutilizables. El objetivo es que no puedas abandonar ningún tipo de desperdicio.
➤ ¿Hay que estar en buena forma física para hacer la visita a la laguna de Guatavita?
El camino es sencillo al inicio, pero para llegar hasta el borde de la laguna hay que subir 150 escalones. No obstante, la subida es fácil porque además el guía va parando de forma programada para que se haga más sencilla la visita.
➤ Cuándo visitar la laguna de Guatavita
Aunque se puede ir todo el año, la mejor época para hacer la visita es en los meses secos (de diciembre a marzo y de julio a agosto), para evitar las lluvias. Sin embargo, debido a la altitud, es recomendable llevar siempre una chaqueta impermeable.
Siguiente parada de nuestra ruta por Colombia
Tras visitar la laguna de Guatavita, continuamos nuestra ruta por Colombia de 43 días dirigiéndonos hacia la espectacular Villa de Leyva. Tardamos dos horas y media en hacer este tramo. La carretera (asfaltada) está bien, salvo por algunos agujeros en asfalto. Al llegar, nos quedamos fascinados por la belleza de la gigantesca plaza de este pueblo colonial que visitaremos mañana.



















