La etapa entre la ciudad imperial de Fez y Merzouga, la puerta de entrada al desierto Erg Chebbi, fue la más larga de nuestro viaje en coche por Marruecos. Un día largo, pero inevitable de carretera. En el camino encontramos algunos puntos de interés, pero que no son imprescindibles en un viaje por Marruecos. En esta entrada os hablamos sobre qué ver en esta etapa de Fez a Merzouga en nuestra ruta por Marruecos.

La carretera entre Fez y Merzouga

El largo camino desde Fez a Merzouga y el desierto de Erg Chebbi lleva unas 8 horas, al que hay que añadir las paradas para comer y descansar de la conducción. La carretera está bien pavimentada todo el camino y en general en buen estado. No encontramos demasiado tráfico, excepto en algunos puntos concretos.

A lo largo del recorrido pasamos por muchas poblaciones, pero casi todo está cerrado porque es época de Ramadán. Por eso, nos resulta complicado encontrar algún lugar donde comer o tomar café. A la hora de la puesta de sol, es curioso comprobar como todo se queda desierto, las carreteras, las calles de los pueblos por los que pasamos… todo el mundo está comiendo después de un largo día de ayuno.

Qué ver en el camino de Fez a Merzouga

Ifrane

Nuestra primera parada en la ruta de Fez a Merzouga es la población de Ifrane, a 80 kilómetros de Fez. Ifrane es conocida como“la Suiza marroquí” debido a la estética de sus casas de estilo alpino. Cerca de aquí se encuentra una de las mejores estaciones de esquí de Marruecos.

Nosotros viajamos en el mes de Mayo y no queda ni rastro de nieve. Lo que si vemos es un pueblo repleto de casitas con tejados inclinados y que parece tener cierto nivel económico. Apenas vemos a nadie por la calle, parece un pueblo fantasma. No encontramos ningún centro urbano claramente definido y después de dar unas vueltas con el coche seguimos nuestro camino.

Parque Nacional de Ifrane, cerca de Arzou

No entramos a la población de Arzou, ya que no parece que tenga nada interesante. Nos dirigimos directamente al bosque de cedros del P.N. Ifrane.

Intentamos adentrarnos con el coche hasta las cercanías del cedro Gouraud, un cedro milenario muy conocido y que murió hace pocos años por un ataque de oruga procesionaria. Dejamos la carretera asfaltada y continuamos por una pista unos 10 minutos. Como el camino es cada vez más complicado, paramos en una zona con grandes cedros. Nada más bajarnos del coche empezamos a ver a nuestro alrededor decenas de macacos de Berbería. Estos monos son más esquivos que otros que hemos visto en otros lugares, y desde luego menos ladronzuelos. Apenas se acercan a nosotros muy tímidamente y continúan buscando comida escarbando en el suelo para encontrar algunas raíces.

Entre fez y Merzouga esta el parque ifrane y sus macacos de berberia

Macacos de berberia en parque nacional de Ifrane

Macacos de berberia en Ifrane marruecos

Macacos de berberia en Ifrane marruecos entre fez y merzouga

Macacos de berberia

Después de esta parada, nos espera un largo camino en el que los paisajes van cambiando. Casi al atardecer nos encontramos con un par de poblaciones metidas en un pequeño valle lleno de palmeras entra montañas. Una de las zonas más bonitas, sin duda, del recorrido. Pero aún nos quedan unos cuantos kilómetros hasta Merzouga y la noche se nos va echando encima.

Carretera entre Fez y Merzouga

Paisaje en el camino

Erfoud y Rissani

Las siguientes poblaciones importantes que encontramos antes de llegar a Merzouga son Erfoud y Rissani. No paramos en ninguna de ellas. Parece ser que en Rissani hay un curioso aparcamientos para burros, que en realidad es una zona donde los comerciantes dejan sus animales cuando vienen al mercado…pero cuando pasamos Rissani es ya de noche y continuamos nuestro camino hacia Merzouga.

De hecho, lo mejor es no pasar por Rissani y tomar la carretera R702 que va directamente de Erfoud a Merzouga. Es una carretera tan buena como la nacional, y además va pegada al desierto de Erg Chebbi, con lo que verás las dunas como paisaje de fondo. Eso fue lo que nosotros hicimos dos días después cuando abandonamos Erg Chebbi para continuar nuestra ruta hacia el este, hacia los valles de Todra y Dades.