Tras visitar la ciudad de Stirling nos dirigimos a dos lugares muy diferentes pero igual de interesantes, el castillo de Doune y la Catedral de Dunblane. Doune es uno de los  castillos más famosos de Escocia ya que ha aparecido en muchas películas y series. Por el contrario la catedral de Dunblane no suele incluirse en las rutas por Escocia, a pesar de su gran belleza. Ambos lugares merecen una visita, sobre todo teniendo en cuenta que se encuentran cerca de una de las ciudades imprescindible que ver en Escocia, Stirling.

Nuestra guía de viaje a Escocia

Catedral de Dunblane

Un lugar poco visitado, y que merece mucho la pena. Llegamos allí a media tarde, cuando el sol empieza a iluminar la piedra con ese color anaranjado tan especial, y más si lo acompaña un cielo con nubes de tormenta. Un momento perfecto para pasear alrededor de la catedral, viendo las tumbas del siglo XIX que rodean el edificio gótico. Como siempre, nos parece mágico el cementerio adyacente a la iglesia.

La catedral de Dunblane data de finales del siglo XII, aunque la mayor parte de su estructura fue construida en el siglo XIII en estilo gótico. Es curioso observar la diferencia de color en su torre, debido a que fue ampliada en el siglo XV.

En el interior destacan un bonito techo de madera y numerosas vidrieras que cubren las paredes. Pero lo más hermoso es la sillería labrada del coro, construido en el siglo XV y que es una verdadera joya. Se puede observar todo el interior desde la parte alta de la sala, solo hay que subir por una pequeña escalera de caracol que hay en el fondo. Desde aquí se disfruta de una perspectiva distinta e inusual de la catedral de Dunblane.

Aunque no disponemos de mucho tiempo, lo poco que podemos ver del pueblo nos parece muy agradable, con estrechas calles y casas de piedra en los alrededores de la iglesia.

Catedral Dunblane

Catedral Dunblane

Catedral Dunblane

Interior de la catedral Dunblane

Catedral y cementerio de Dunblane

Catedral y cementerio de Dunblane

Castillo de Doune

Llegamos al atardecer a Doune  y las sombras empiezan a cubrir este gran castillo medieval que es uno de los mejor conservados de Escocia. Pero para visitarlo con más calma volveremos por la mañana.

El castillo de Doune, es probablemente uno de los más cinematográficos de toda Escocia. Ha aparecido en series como Juego de tronos, en películas tan conocidas como Los caballeros de la mesa cuadrada de Monty Phyton y es el escenario principal de la serie Outlander. Y no es de extrañar, ya que conserva muy bien el aspecto que debía tener en el siglo XIV. De esa época datan los edificios que vemos hoy, aunque fueron restaurados en el siglo XIX.

Nuestra visita comienza por el exterior del castillo, una torre de 30 metros de altura nos recibe a nuestra llegada. Traspasamos la torre y nos encontramos con un gran patio interior cubierto de hierba. Aquí podemos ver las dos torres que se mantienen en pie en el castillo. Empezamos por la torre de entrada donde vemos un gran salón con una curiosa chimenea doble.  Arriba se encuentran las habitaciones privadas del primer habitante del castillo de Doune, el duque de Albany.

Nos dirigimos hacia la otra torre del castillo y encontramos una de las salas más espectaculares de Doune, el gran salón o Great Hall. Aquí se celebraban los grandes banquetes en la época de esplendor del castillo. No quedan muebles ni elementos decorativos en el interior, pero aún así uno puede imaginarse como debía de ser la vida en un edificio como éste.

El entramado de habitaciones, escaleras y pasillos nos conduce a una de las estancias más interesantes de Doune, la gran cocina del castillo.

Salimos de nuevo al exterior, y antes de dar por finalizada la visita rodeamos el edificio para verlo en su totalidad.

Castillo Doune

Cocinas castillo Doune

Salón castillo Doune

Salón chimenea doble castillo Doune

Castillo Doune

Entrada al Castillo Doune

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